Quisiera que me elijas
como a las iniciales de tu almohada,
que al apoyar tus mejillas
la besan dulcemente perfumadas.
Quisiera que me elijas
como a las plantas de tu ventana,
que riegas y cultivas
y besas y le cantas cada mañana.
Quisiera que me elijas
como a la estatua que tallas
que recorres y acaricias con tus yemas
para que no queden grietas ni fallas.
Quisiera que me elijas
como a la canción deseada,
que escuchas y que guardas
y que haces explotar
suspirando en tu alma.
Quisiera, mi amor, que me elijas,
simplemente porque me amas,
por formar parte del todo,
y serenarnos sumergidos,
en nuestra mirada.
L. I. F.
FINALISTA EN EL CONCURSO EDITORIAL NUEVO SER
EDITADA EN “LETRAS DEL MUNDO 2.005”





