Con
las alas abiertas
volé
hasta tus sueños
y
me mecí a tu lado
sin
que pudieras saberlo.
Con
las alas abiertas
volé
sobre muros,
atravesando fronteras
que
separaban
nuestros
mundos.
A
mis alas prendido
se
arrolló el Viento
sintiéndose
poeta,
y la Luna … la Luna
alumbró
mi regreso
para
que la noche
por
pretenderme perder,
lograrlo
no pudiera.
Y
esas mismas alas
abrazaron
mi cuerpo,
y
me dieron calor,
como
si tus brazos fueran.
Así
me quedé dormida,
arropada
de sentimientos
esperando
otra vez,
entre
realidades y deseos
que
volvieran por mí
y a
tus sueños
ellas,
me devolvieran.
L. I. F.


