Lentamente me desplazo,
disfrutando cada movimiento,
acomodo las sábanas frías,
que tendrán el calor de tu cuerpo.
Suavemente voy rodando,
las tazas de café vacías,
las llenaré cuando llegues,
y en tus manos estarán tibias.
Curiosa voy buscando,
entre mis canciones, la preferida.
Magnífica sonará en el aire,
cuando quede entre tus brazos dormida.
Descalza voy dejando huellas,
que seguirás sin luces encendidas,
adivinando solo mi mano,
que caerá entre blandas cobijas.
Te espero amor, sin esperas,
sin tiempo ni horas ni nieblas,
estoy solo aquí entibiando,
la solitaria casa, hasta que vuelvas…
L. I. F.

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